Cultura y experiencia de marca

La marca es uno de los principales activos de una compañía y el elemento clave de diferenciación en el mercado. Por eso la mayoría de las empresas, por no decir todas, destinan grandes recursos de marketing a construir posicionamiento de marca. Y cuando lo hacen no siempre son conscientes que una de las herramientas más potentes de las que disponen para crear y fortalecer su imagen de marca es la comunicación interna.

Las personas que configuran una organización son la primera toma de contacto con la marca y, por tanto, impactan directamente en la experiencia de los consumidores. Esas personas, con su modo de actuar, de hablar, de trabajar y de comportarse, transmiten los valores de una marca, impactando directamente en cómo una empresa es percibida por el entorno y por sus potenciales clientes.

Cuando llamamos al servicio de atención al cliente, acudimos a un punto de venta o interactuamos con el perfil digital de una compañía y no recibimos la repuesta esperada, es la marca la que nos está defraudando.

Por todo esto es tan importante establecer una cultura organizacional clara y alineada con los valores y atributos que definen a la marca y contagiarla a todos los colaboradores de la empresa. Para que esas personas se empapen de ella, la sientan como propia y consigan trasladar a los clientes una experiencia acorde con la promesa de marca. 

La cultura organizacional como valor diferencial

El posicionamiento de una marca, ese activo que todas las empresas buscan de manera vehemente para diferenciarse de su competencia e intentan comunicar de manera continuada a sus clientes, debe primero comunicarse dentro de la misma organización. De nada sirve transmitir unos valores concretos a nuestros clientes si, cuando acuden a la marca, las personas que deben ofrecerles esa experiencia diferencial no logran transmitirlos.

¿Qué tienen en común grandes compañías del siglo XXI como Apple, Google o Amazon? Aparte de sus innovadoras propuestas de valor, cuentan con culturas corporativas únicas que les permiten ofrecer tanto productos revolucionarios como una experiencia de cliente diferenciada. Y esa es la clave para lograr clientes fieles a la marca.

La creación de marca interna resulta fundamental para reforzar el compromiso y el sentido de pertenencia de nuestros colaboradores y convertirlos en los principales embajadores de nuestra marca

Empoderar al empleado para que revierta en el cliente

Para construir una cultura empresarial consistente es importante que las compañías dejen claro a sus empleados que ellos son los protagonistas de esa cultura, así como que les hagan partícipes a la hora de conocer, interpretar y adoptar los valores y comportamientos de la cultura corporativa, intentando que la jerarquía cada vez sea más plana y empoderándoles para que compartan ideas o proyectos de mejora.

Algunas compañías han entendido esto a la perfección y han implementado iniciativas concretas para conseguirlo. Hablamos de la compañía hotelera Ritz Carlton, que da libertad a sus empleados para gastar 2.000$ al día para mejorar la experiencia de cliente, o McDonalds, que ofrece autonomía a sus empleados para cambiar cualquier producto que no satisfaga las necesidades del cliente de manera inmediata, sin necesidad de escalarlo a otro nivel.

Estas empresas han empoderado a sus empleados y han puesto en sus manos decisiones clave para lograr elevar a la excelencia la experiencia del cliente.

¿Quieres transformar la cultura organizativa de tu empresa? En Mostaza nos encantará ayudarte 

CONTACTA CON NOSOTROS

Transformación cultural: cuatro claves de éxito

La cultura corporativa es el pilar central sobre el que se sustenta cualquier organización. Es la manera de hacer y de comportarse de la organización y las personas que la componen y, justamente por el impacto que tiene en su desempeño, se ha convertido en el elemento central sobre el que pivota, de forma directa o indirecta, cualquier proceso de transformación de negocio o organizacional.

Y, ¿qué factores claves debemos tener en cuenta para gestionar una transformación cultural?

Ante todo, es importante que se analice cómo es la cultura vigente, cuáles son sus deficiencias, a qué retos de negocio nos enfrentamos y qué es lo que necesitamos para lograr la transformación para, a partir de aquí, determinar los atributos que definirán nuestra manera de ser, así como los comportamientos que nos permitirán tangibilizarlos en nuestro día a día.

Una vez tenemos claro el primer punto, es imprescindible crear una estrategia común sustentada por un discurso homogéneo y compartido por parte de todos los directivos. Los líderes son una pieza fundamental para lograr una transformación cultural exitosa y es vital que sepan transmitir un discurso común a sus trabajadores o, de lo contrario, el mensaje no calará entre los profesionales, provocando desconfianza y percepción de falta de liderazgo.

Difundir el mensaje una vez no es suficiente para lograr la transformación. Se debe trabajar un plan de despliegue con diferentes fases, en base al discurso establecido previamente y apoyándonos distintos canales, cada uno de ellos adaptado a cada público. El objetivo es lograr que todos los profesionales de la empresa interioricen la transformación y se comprometan con ella. Según diversos estudios los profesionales comprometidos son un 21% más productivos.

Algunas de las palancas a utilizar son:

  • Eventos presenciales o digitales que reúnan a líderes y profesionales con el fin de compartir de forma experiencial y vivencial los atributos y comportamientos definidos.
  • Espacios online o redes sociales internas que permitan sensibilizar a los profesionales y ofrecerles herramientas para reforzar sus conocimientos de manera lúdica, al mismo tiempo que colaboran entre ellos y comparten aprendizajes. 
  • Talleres orientados a capacitar y desarrollar las competencias y habilidades necesarias.
  • Embajadores culturales,líderes informales de los distintos departamentos que participan de una manera activa en la difusión de la cultura, acompañan a sus compañeros en la gestión del cambio y desempeñan una labor de escucha activa.

Si algo debemos tener claro desde un inicio es que la transformación cultural no es ni será un proceso rápido. Para que ésta se produzca, el mensaje ha de impactar en las personas para que lo interioricen y cambien su manera de pensar y actuar, por ello es imprescindible que el seguimiento sea constante, saber si las acciones que estamos llevando a cabo acaban dando resultados positivos o si, por el contrario, debemos replantearnos o reforzar las acciones definidas o poner en marcha nuevas iniciativas.

En Mostaza Comunicación somos expertos en acompañar a nuestros clientes en sus transformaciones culturales logrando el mayor éxito posible. ¿Hablamos?

Contacta con nosotros