2026: el año en que la tecnología nos devolvió la conversación
En 2026, la comunicación interna nos recuerda una verdad que muchas organizaciones experimentan en su día a día: puedes desplegar una intranet de última generación, una newsletter impecable o aplicaciones siempre disponibles y, aun así, percibir que parte del equipo siente que esos mensajes no les interpela.
No estamos ante un fallo de canales, sino ante un reto de traducción. Para gran parte de los y las profesionales, la información solo cobra sentido cuando alguien de confianza la aterriza, la explica con sencillez y la conecta directamente con su puesto de trabajo. Ese «alguien» tiene una identidad clara: quien lidera.
Este año, mientras la tecnología acelera —especialmente a través de la IA—, el mercado del talento mantiene su exigencia y las organizaciones atraviesan transformaciones profundas. Ya no es suficiente con informar; el éxito reside en alinear, movilizar y sostener la cultura en lo cotidiano.
Para identificar el rumbo del sector, en Mostaza Comunicación analizamos anualmente el pulso de los y las profesionales de cultura y personas a través de una encuesta propia. Este análisis, sumado a los proyectos que acompañamos desde la agencia, nos permite señalar las claves que están definiendo la comunicación interna en 2026.

Tendencias Top
- La IA sube al escenario, pero el impacto se decide en el día a día. La tendencia más mencionada este año en nuestra encuesta es la integración de la IA y la realidad virtual (68%). El dato es contundente, pero lo más interesante es el matiz: ya no va de “probar herramientas”, va de integrar la IA en procesos reales de comunicación interna.
Vemos asistentes intern@s que ayudan a encontrar información, sistemas que generan resúmenes automáticos de feedback, borradores de Q&A para liderazgo, o bases de conocimiento que reducen preguntas repetidas. Todo esto libera tiempo y reduce fricción.
Por eso, cuanto más se automatiza la producción, más valor tiene lo que sigue siendo humano: el criterio, el contexto y la credibilidad. Y ahí aparece el liderazgo como palanca central.
- La marca empleadora se gana dentro, no se promete fuera. La segunda gran tendencia es marca empleadora y experiencia de personas (48%). La propuesta de valor no se sostiene con un mensaje bonito, sino con coherencia.
Desde la agencia lo hemos comprobado en proyectos donde comunicación interna y el departamento de personas trabajan de forma coordinada: cuando la experiencia está bien diseñada, la comunicación se vuelve más simple, porque ya no tiene que “compensar” contradicciones.
- Bienestar y compromiso: menos programas, más claridad. En 2026, las prioridades se equilibran: bienestar y cuidado de las personas (36%) y motivación y compromiso (36%) comparten protagonismo.
Nuestra experiencia nos dice que el clima laboral no mejora con más canales o campañas, sino con tres claves: definir prioridades, anticiparse a los problemas y actuar con transparencia. Explicar el sentido y el propósito de cada decisión genera confianza y justicia percibida.
En la práctica, la diferencia está en cómo se comunican los cambios. Cuando se modifica un proceso, un buen mensaje es útil, pero lo esencial es concretar: qué cambia mañana, qué no cambia y qué se espera de cada persona. Esa claridad cotidiana es, al final, la forma más real de bienestar.

Canales: mismos canales, distinta señal
La encuesta confirma que los canales más implantados siguen siendo los clásicos: correo electrónico (80%), reuniones (80%), intranet/ app (68%) y eventos presenciales (64%). Lo interesante no es la lista, sino la lectura.
- Correo y reuniones: la base… y el riesgo de saturación. Siguen funcionando, pero saturan. La higiene comunicativa es una tendencia silenciosa: menos envíos, más jerarquía (qué es clave y qué es informativo) y segmentación por colectivos. El objetivo ya no es llegar, sino que se nos entienda.
- Intranet/app: el canal de consulta que debe comportarse como servicio. La intranet gana cuando ayuda a trabajar: encontrar rápido, evitar duplicidades y resolver preguntas. La intranet no compite por atención, sino por utilidad.
- Eventos: el lugar donde la cultura se vive. Que el 64% señale los eventos presenciales como canal principal no es casual. Un evento bien diseñado no es un formato, es un acelerador de cultura.
El desafío de la última milla: quien lidera, traduce
Aunque en los mapas de canales el liderazgo no suele aparecer como “plataforma”, en la práctica es el más determinante para llegar a ciertos colectivos y activar cambios, especialmente en operación, turnos, primera línea o equipos deslocalizados.
Por eso, una de las apuestas más rentables de este año es habilitar a quienes lideran para comunicar mejor. No basta con que conozcan los mensajes: las personas que lideran equipos tienen que asumir de forma explícita su rol de comunicadoras y comunicadores, y las organizaciones deben darles el relato de fondo, las herramientas adecuadas y la formación en habilidades para sostener esas conversaciones. Además, necesitan una sistemática clara: saber cuándo y dónde hablar, sobre qué temas, con qué materiales de apoyo y con qué frecuencia, para que la comunicación no dependa solo de la voluntad individual, sino de un marco compartido y consistente.

Humanizar la estrategia: el paso definitivo
En definitiva, los datos de nuestra encuesta dibujan un escenario de contrastes. Por un lado, la IA se consolida como la gran protagonista: es la tendencia más señalada y, al mismo tiempo, el principal reto operativo para las compañías. Junto a ella, la marca empleadora y la experiencia de la persona empleada han dejado de ser etiquetas para ocupar un lugar central en la estrategia, mientras que el bienestar y el compromiso aparecen con una fuerza renovada.
Pero si hay una cifra que explica dónde está la verdadera tensión dentro de las organizaciones es ésta: el mayor desafío interno para el próximo año es construir e impulsar la cultura corporativa (56%).
La IA podrá optimizar procesos, redactar informes y analizar datos a una velocidad asombrosa. Pero solo las personas —conectadas por líderes que saben explicar, escuchar y sostener esas conversaciones difíciles en el tú a tú— mantendrán viva la esencia de una organización. En este 2026, paradójicamente, el avance tecnológico nos ha recordado qué es lo que más valor tiene: volver a la conversación.
Si sientes que tu cultura se diluye en la distancia o tienes dudas sobre cómo aterrizar estos retos en tu organización, recuerda que estamos al otro lado. Contacta con nuestro equipo de especialistas: te ayudaremos a conectar de verdad, porque un poco de Mostaza lo cambia todo.











